Irresponsabilidad Institucional…

Irresponsabilidad Institucional…

“Estamos trabajando día y noche en un Tamaulipas fuerte para todos”, “En el tema de seguridad se tienen resultados sin precedentes y tenemos equipos de primera para proteger a los tamaulipecos”.

¿De quién son esas palabras?, acertó, de EGIDIO TORRE CANTU ex gobernador de Tamaulipas en uno de sus informes donde daba a conocer las millonarias sumas que supuestamente se invertían en el ramo de seguridad, según él, porque ese tema era prioridad.

La percepción de los tamaulipecos era que se estaba en completa indefensión, que en las calles se respiraba temor y en las carreteras de este hermoso Estado hasta el aire tenía miedo, pero el gobierno insistía en que no pasaba nada y hasta nos mostraban supuestos “casos de éxito” en el tema de seguridad.

Aseguraban que se trabajaba sin descanso y el gobierno canalizaba millones de pesos en el rubro de seguridad para que pronto volviera la paz.

Toda la razón tenía EGIDIO, si se trabajaba mucho con el tema de seguridad, trabajaban para el desvió de fondos, el ver como adjudicarse millones a costa de la integridad de los tamaulipecos, o ¿apoco cree usted que no necesitaron trabajar mucho para ver en qué cuentas se trasferiría el dinero?

Por ello le digo, si tenía razón EGIDIO y delincuentes que le acompañaron e hicieron miles de millones de pesos negociando la vida y tranquilidad de los tamaulipecos.

Ya apareció el peine, están quedando al descubierto las corrupciones e irresponsabilidad de EGIDIO y quienes se encargaron de manejar el dinero que llegaba de la federación para el rubro de seguridad.

Antes de que terminara el sexenio pasado ya se hablaba que se habían gastado muchos millones de pesos en vehículos blindados para uso de los familiares y amigos de EGIDIO, igual se veían las dichosas torres de pánico en el olvido, se hablaba de un C3 que tampoco se le veía mayor uso, menos si ya existía un Centro de Control y Comando, el C4, la bomba les explotó cuando policías estatales se apersonaron frente a la Casa de Gobierno para exigir se les pagaran viáticos y otros adeudos, los pobres trabajaban sin ser remunerados, era obvio que así era imposible se tuvieran los resultados que la ciudadanía demandaba.

Mientras eso sucedía EGIDIO y compañía se afanaban en meterle más dinero a las dichosas torres de pánico que fueron carísimas y no tuvieran uso, se les seguían invirtiendo grandes cantidades y bueno, hasta el caso del retraso de pago de los policías lo adjudicaban al cambio de secretario, para todo hubo pretextos.

Queda al descubierto la mentira, la desmedida ambición, la irresponsabilidad institucional, la Auditoria Superior de la federación da cuenta que en la administración pasada fue gran negocio la integridad y seguridad de los tamaulipecos para EGIDIO y compañía, que ellos fueron los verdaderos delincuentes, no solo dejaron que se acrecentara el problema sino que por su desmedida ambición contribuían a que así sucediera.

La verdad no pensábamos que pudiera haber tanta maldad en el alma de esa gente, que la ambición fuera tan grande, duele enterarte como personas sin escrúpulos, que en teoría deberían de haber velado por el bienestar de los tamaulipecos, hicieron todo lo contrario, lucraron con la seguridad de las familias tamaulipecas.

Hacer negocio con los recursos que deberían de haber sido utilizados para el bienestar y paz de los tamaulipecos no tiene nombre, se debe investigar a fondo en que se ejerció el recurso o a que cuentas bancarias fue a parar lo que no se invirtió en seguridad.

Desgraciados, irresponsables, bestias, inútiles, son tan solo unas de las linduras con las que los tamaulipecos, más los que sufrieron en carne propia la inseguridad y el no pasa nada o seguimos avanzando en el combate a la delincuencia que nos decían una y otra vez en la administración pasada.

Todos los insultos que los tamaulipecos puedan verter sobre los delincuentes de la pasada administración que jugaron con la integridad de las familias de la Entidad son pocos, no hay palabras para describir a quienes no solo se robaron el dinero para la seguridad, con ello se robaron la tranquilidad y esperanza de la gente.

En el recuento de los daños se habla de más de 240 millones de pesos sin comprobación correcta y más de 26 millones que también eran para seguridad fueron desaparecidos, no se sabe en que cuenta bancaria fueron a parar.

En fin, la situación es que lo que no descubre el tiempo lo descubren las Auditorias, aparece el peine, dan cuenta que uno de los grandes negocios de la administración pasada fue la inseguridad, con los recursos destinados a recobrar la paz de Tamaulipas se enriquecieron varios próceres de la administración pasada.

Cierto, no fue el único rubro que generó grandes dividendos para los delincuentes de cuello blanco, quizá en el caso de obra pública y desarrollo social son muchos millones más los desaparecidos, pero si es el que lacera más a los tamaulipecos, no se vale que por ambición y corrupción se ofertara la tranquilidad de nuestra gente.